Fotos de Claudia Cifuentes
Mis querido testerianos aquí estoy repórtandome con las FiveFingers, después de varios días sufriendo las penas del infierno con mi colon. Y como dice aquella canción: “…soy como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie…”, aquí estoy otra vez renaciendo de entre las cenizas cual ave fénix…
Les contaré que ya estoy acostumbrada un cien por cien a las zapatillas. No paso frío con ellas, los pies no transpiran y definitivamente ya no hay dolor en los dedos, ni siquiera en los más pequeños.
Hoy me aventuré con las Five FingersFive Fingers en unas máquinas que están en la playa. Obviamente no son igual a las máquinas del gimnasio, pero son máquinas enfocadas al fortalecimiento muscular y a trabajar aeróbicamente el sistema cardiovascular.
Tuve un poco de reticencia al principio, antes de subirme, porque están hechas para zapatillas convencionales: en la parte donde uno se sube y coloca el pie hay una suerte de estrías que impiden que las personas se resbalen. Pensé que eso podría causarme cierto grado de dolor ya que la sensación con las Five FingersFive Fingers en unas máquinas que están en la playa es de andar descalzo y se sienten todos los relieves.
Pese a mis temores, no me dolieron los pies. De hecho no sentí la diferencia en las texturas de las máquinas. Tampoco me resbalé ni sentí lo helado de de las máquinas.

Claudia Cifuentes
Puedo decir con toda certeza que las Five FingersFive Fingers en unas máquinas que están en la playa sirven para éste y otro tipo de máquinas aeróbicas o cardiovasculares. Son zapatillas muy seguras, pues al ser antideslizantes uno se puede pasear por cualquier superficie.
Lo cómico sigue siendo la expresión que ponen las personas al percatarse de las zapatillas. Me han preguntado si ando “con puros calcetines” o si no tengo frío en los pies…
Sigo cada día más encantada con mis zapatillitas. Ya estoy pensando en el modelo y color que quiero usar la próxima temporada, porque son muy cómodas, y pese a que el proceso de acostumbramiento no fue fácil, siento que ya las tengo total y absolutamente “domadas” y las quiero en otro color. ¡La verdad es que las quiero en todos los colores!
Créditos. La fotógrafa otra vez ha sido mi amiga Karlita. Grax amiga por aperrar en todas conmigo!